Master en estimulación ovárica

Como buena baja reserva que soy, he tenido que oir cientos de veces a médicos decirme que de donde no hay no se puede sacar, que los ovarios viejos no responden, que la calidad de los óvulos de esos ovarios no es buena etc…

Bien, sin ánimo de llevarles la contraria, me molesta sobremanera que utilicen estos argumentos para justificar cualquier mal resultado en FIV. Está claro que el premio a la fertilidad no me lo voy a llevar yo pero, señor médico, si yo fuera una joven señorita repleta de óvulos bonitos, probablemente no estaría en su consulta. Soy el material con el que debe trabajar. ¿Qué se lo he puesto dificil? Piense, pruebe cosas, investigue…

Sin embargo, muchos médicos repiten y repiten el mismo protocolo bajo el argumento de que de ellos no depende nuestro resultado que no dudan en pintar gris oscuro. Por mi parte, tras 17 estimulaciones ováricas solo puedo gritar alto y claro que NO ES LO MISMO uno u otro protocolo. Está claro que yo no he tenido ni tendré nunca una punción de 10 ovulines (ya sabeis que, en mi mente perturbada, hiperestimular sería un sueño), pero entre sacar 2 o sacar 5 hay un mundo de diferencia. Concretamente algo más del doble de oportunidades que, para las que nos dejamos la piel mes a mes intentando mantener la esperanza, supone una mejora muy significativa.

Quiero dejar claro que cada cuerpo es un mundo y puede reaccionar de forma distinta a los protocolos. De forma general, mi experiencia creo que será más útil para mujeres con baja reserva como yo.

Medicación en estimulación

En primer lugar, cosillas generales. Voy a resumir los distintos tipos de “drogas” que suelen estar implicadas en una FIV:

Antes de comenzar la estimulación: Esta medicación trata de impedir que haya folículos dominantes.

  • Píldora anticonceptiva. Normalmente se toma durante todo el ciclo anterior a la estimulación (21 días).
  • Estrógenos: Se toma durante una o dos semanas antes de la regla que da inicio a la estimulación.

Medicación para hacer crecer los folículos:

  • FSH: Puregón, Gonal etc..
  • FSH+LH: Menopur, Fostipur, Meriofert, Pergoveris. Introducir LH está especialmente recomendado para baja reserva.
  • Elonva: Similar a la FSH pero de accion continuada. Con un solo pinchazo extiende sus efectos una semana aproximadamente.
  • Otros: Omifin, Femara. Hacen que crezcan varios folículos simultaneamente.

Medicación para evitar que se ovule antes de punción (esto es sobretodo lo que define el tipo de ciclo):

  • Agonistas: (Procrin, Synarel, Decapeptyl; Lupron): se inyectan durante toda la estimulación y, dependiendo del protocolo, desde una semana antes de la regla.
  • Antagonistas: (Orgalutrán, Cetrotide): se inyectan a partir de que los folículos han alcanzado un tamaño “peligroso” (en torno a 14 mm).

Medicación para desencadenar la ovulación:

  • Ovitrelle,
  • Agonistas en dosis diferente a la especificada en apartado anterior (Procrin, Synarel, Decapeptyl*, Lupron).

*Ay el decapeptyl!!! Qué polifacético es nuestro amigo. Por si no lo recordais, ya se ganó una entrada para él solito por sus efectos secundarios cuando se inyecta la dosis mensual o de 3 meses. Según la dosis que te inyectes, sus efectos cambian. Pueden pasar de ser el infierno en la tierra y frenar a tus ovarios durante un ciclo o más si pones dosis altas, a simplemente controlar que no ovules antes de tiempo con dosis diaria o a desencadenar la ovulación.

Protocolos “típicos”

Ahora veremos como se combinan estas drogas en los tipos de ciclo más famosillos:

Ciclo largo o con agonistas

Este protocolo lo conozco sólo de oidas. Es un protocolo al que miro con deseo porque, al parecer, aumenta mucho la calidad de los óvulos. De hecho conozco muchas chicas normorrespondedoras para las cuales este ciclo es el que ha dado con la tecla. Sin embargo, no es para mí. En mujeres con baja reserva puede producir una respuesta mínima o nula a la medicación. Vamos, que tus ovarios se declaren en huelga ese mes porque van excsivamente frenados. No obstante, comento un poco por encima como es.

Es un protocolo con agonistas, es decir, con Procrin, Decapeptyl o Synarel. Normalmente se inicia el mes anterior a la estimulación con la píldora. Los ultimos tres días de píldora se introduce el agonista. 5 días después de la última píldora se añade a la dosis de agonista diaria, la medicación para hacer crecer los folículos (FSH o FSH+LH) y esto se mantiene hasta el día en que se desencadena la ovulación que, en este caso, debe ser con Ovitrelle.

Os dejo un enlace con el calendario típico de este ciclo:

https://www.advancedfertility.com/sampleivfcalendar.htm

Pros: Mejora la calidad de los óvulos

Contras: Son más inyecciones durante más tiempo. Además en casos de baja reserva puede implicar nula respuesta.

Especialmente indicado para: Mujeres con alta reserva que tengan mala calidad ovocitaria (PCOS etc..)

Ciclo corto con antagonistas

En este caso en el ciclo anterior se toma solo o pastilla anticonceptiva o estrógenos. Unos días después de la regla se empieza la medicación FSH o FSH+LH y cuando los folículos miden en el entorno de 14 mm se incluyen inyecciones diarias de antagonista hasta el día de inducción de la ovulación.

Las dosis más habituales son 225UI/día o 300 UI/día aunque hay clínicas que llegan a subir hasta 600UI/día. Mi experiencia personal, no teniendo folículos antrales que alimentar, es que aumentar la dosis no mejoraba la respuesta.

Este protocolo es quizás el más estándar actualmente. Sirve tanto para baja respuesta como para respuesta normal.

https://www.advancedfertility.com/antagonist-ivf-calendar.htm

Pros: Menor duración del ciclo. Además se controla mejor la hiperestimulación.

Contras: El orgalutrán puede causar bajadas de estradiol que empeoren la calidad ovocitaria.

Especialmente indicado para: Todas las mujeres. Es el ciclo que se suele utilizar para un primer intento.

MiniFIV

En este caso en el ciclo anterior se toma solo o pastilla anticonceptiva o estrógenos. Tras la regla se comienza con Omifin o Femara (1 pastilla diaria) y a partir del 6º día se introducen además 150 UI de FSH+LH en días alternos hasta la inyección del desencandenante de ovulación. Con este protocolo no es necesario introducir nada (Orgalutrán, cetrotide) para evitar ovulación espontanea ya que el Omifin tomado más allá del 6º día suele bloquear el pico de LH que desencadena la ovulación.

Pros: Menor gasto de medicación y menor número de inyecciones (solo 3 o 4). Parece mejorar la calidad ovocitaria.

Contras: El omifin suele afectar al correcto crecimiento del endometrio por lo que es frecuente que la transferencia se tenga que aplazar un mes y, por tanto, congelar los embriones.

Especialmente indicado para: Mujeres con baja reserva. Si en un ciclo normal (corto con antagonistas) no obtienes más de 5 folículos, probablemente con una miniFIV obtengas lo mismo a menor coste y con mayor calidad.

Ciclo corto con baja dosis

Es como el ciclo corto normal solo que en lugar de empezar directamente con las inyecciones de FSH o FSH+LH, se empieza con Omifin o Femara (2 pastillas diarias) hasta el 6º día. En este punto se interrumpe el Omifin o Femara y se introduce la dosis diaria que se paute de FSH+LH. Cuando los folículos miden en el entorno de 14 mm se incluyen inyecciones diarias de antagonista hasta el día de inducción de la ovulación.

Pros: Menor gasto de medicación y menor número de inyecciones que el ciclo corto con antagonistas estándar (aproximadamente 7).

Contras:

Especialmente indicado para: Mujeres con baja reserva. El omifin suele ayudar a rescatar algún ovocito más que el ciclo corto estándar.

Ciclo corto con ELONVA

Es una variante del ciclo corto pero, por su comodidad y sus buenos resultados, creo que se merece un apartado en sí mismo.

De nuevo se hace preparación con pastilla anticonceptiva o estrógenos. Tras la regla se aplica la inyeción de ELONVA. Se trata de una monodosis cuyos efectos se extienden unos 7 días. En el día 8 aproximadamente se continua con 150UI de FSH+LH y cuando los folículos están en tamaños superiores a 14 mm se añade el Orgalutrán o similar para evitar ovulación espontanea.

Pros: Comodidad (los 7 primeros días de estimulación ni te enteras). Además, en mi caso y se está estudiando si es generalizado, aumentó el número de ovocitos obtenidos.

Contras: El Elonva es muyyyyy caro (En el entorno de 500 euros)

Especialmente indicado para: Mujeres con baja reserva para aumentar respuesta y para donantes por comodidad.

Duo STim

Es una variante del ciclo corto con antagonistas que incluye una estimulación normal y una estimulación en fase lutea. ¿Esto qué significa? El primer ciclo corto se haría como ya hemos explicado (solo que en este caso para desencadenar la ovulación se utilizan agonistas en lugar de ovitrelle para minimizar el riesgo de que queden quistes residuales en la segunda parte del ciclo). Pues bien, 5 días después de la primera punción, se inicia una nueva estimulación (FSH+LH) que tendrá una duración similar a la primera.

Pros: Ahorro de tiempo. En un mes puedes encajar dos ciclos (dos punciones).

Contras: El coste al mes se duplica (tienes que pagar dos ciclos en un mes). Además de que no descansas ni siquiera las dos semanas entre ciclos. Vives en un ciclo continuo…Locuraaaaa!!

Especialmente indicado para: Mujeres con muy baja reserva que están acumulando óvulos.

Lecciones aprendidas

¿Cómo frenar los ovarios antes de la estimulación?

Como hemos dicho, para ciclos cortos, los ovarios se frenan con la píldora anticonceptiva o con estrógenos.

Para baja respuesta recomiendo encarecidamente mantenerse alejada de la píldora ya que puede frenar demasiado a los ovarios y que luego no respondan apenas al tratamiento. En mi caso los estrógenos funcionan mucho mejor y las dos veces que utilicé la píldora no conseguí más de tres ovocitos (y eso que fueron mis primeros ciclos).

Además, los estrogenos en mi caso los tomaba solo desde el día 24 del ciclo anterior, es decir, solo durante 4 días permitiéndome encadenar ciclos mes tras mes (sin meses de descanso para píldora).

Por último, como los estrógenos se toman tras ovulación del ciclo anterior, te permiten ovular (a diferencia de la píldora). De esta forma, como soñar es gratis, igual te terminas ahorrando la FIV porque sucede el típico milagrito que siempre te cuenta la vecina de arriba.

¿Cuándo empezar la estimulación?

La estimulación se empieza tras la regla, pero…¿qué día exactamente?

Si la preparación previa ha sido con la píldora, la estimulación se empieza 5 días después de la última pastilla. Pero si ha sido con estrógenos, los médicos dicen que se puede empezar entre el día 1 (día que te ha venido la regla) y el día 3 del ciclo.

Mi experiencia personal es que ha sido mejor empezarla el día 1. Cuando he empezado el día 3 era como si mi cuerpo ya hubiera seleccionado el o los folículos dominantes y no conseguíamos hacer crecer a los demás folículos.

¿Se puede empezar la estimulación con folículos residuales?

Normalmente, el día que te viene la regla te pautan una ecografía para confirmar que tus ovarios están en reposo y no tienes ningún folículo residual (de más de 10 mm). Pues bien, al encadenar ciclos, más de una vez he tenido en esa ecografría alguna imagen mayor de ese tamaño. Dependiendo del médico no te dejan empezar pero mi doctora me pedía analítica de estradiol ya que si es un quiste funcional (que vaya a afectar al ciclo) estará emitiendo estradiol. Como yo tomaba estrógenos previos a la regla, mi valor de estradiol estaba algo falseado pero concluimos que si la analítica daba menos de 100, empezaríamos con el ciclo.

Así lo hicimos en al menos 3 ocasiones y fueron ciclos normales e incluso mejores que la media. Por tanto, mi consejo, si no teneis tiempo que perder, pedid analítica de estradiol antes de cancelar el ciclo.

Uso de Orgalutrán

Como hemos dicho el orgalutrán es lo típico que se utiliza para evitar aquello que debe dar una rabia tremenda y que es de las pocas cosas que no me han pasado en el mundo FIV, la ovulación espontanea antes de punción.

Lo suelen pautar cuando el folículo de mayor tamaño pasa de los 14 mm. En mi caso, cuando he usado orgalutran he recuperado menos ovocitos maduros (quedaban más inmaduros) y he tenido peor calidad embrionaria. Conclusión, en mi caso he evitado en la medida de lo posible ponerme orgalutrán. Para ello la progesterona debe estar muy muy bajita (para indicar que se está lejos de la ovulación), te tienes que estar haciendo palitos de ovulación como una autómata pirada y tienes que tener el corazón a prueba de bombas porque vas a pensar que has ovulado varias veces al día.

Otra opción es pincharlo pero un poco más tarde (en valores entorno a 16 mm porque realmente es bastante improbable una ovulación espontanea en 14 mm) o ir con el protocolo MiniFiv que directamente no necesita orgalutrán.

Esto es una decisión muy personal, es una apuesta, porque, como ya os digo, yo no tuve la mala suerte de ovular espontaneamente nunca, pero si pasa es una grandísima putada.

Hormonas a medir durante la ovulación

Es imprescindible medir estradiol y progesterona el día de la inyección de inducción de ovulación. El estradiol da una idea del número de ovocitos maduros que hay ya que normalmente cada ovocito maduro genera 200-300 pg/ml de estradiol. El valor de progesterona debe estar idealmente por debajo de 1 ng/ml el día de la inyección de Ovitrelle ya que valores superiores pueden implicar peor calidad ovocitaria (luteinización) y, además, si son muy superiores, implican cancelar la transferencia ya que el endometrio estaría post-receptivo.

En mi opinión, lo ideal es obtener valores de estradiol y progesterona a partir de que los folículos miden en el entorno de 14 mm. El estradiol debe aumentar significativamente entre medidas y cuando empieza a decaer su tasa de aumento, cuando empieza a estancarse, se debe pautar el ovitrelle. Por otra parte, valores en aumento de progesterona que se acerquen a 1, también indican que es mejor pautar punción cuanto antes.

Por último los valores de estradiol por ovocito maduro en mi caso han variado mucho en función del protocolo de estimulación. Con miniFIV tuve siempre valores muy altos de estradiol por ovocito, en el entorno de 400-500pg/ml mientras que en los ciclos con ELONVA este valor no superaba los 250 pg/ml. Si esto afecta o no a la calidad embrionaria lo sabré cuando fecundemos…

¿Cuándo pautar punción?

La tendencia normal es pautar la punción cuando el mayor folículo alcanza los 18 mm. Incluso, en casos donde hay muchos folículos cerca de la madurez (13mm-14m) y un folículo dominante en el entorno de 18mm, puede merecer la pena esperar un poco más.

Sin embargo, para bajas respondedoras con pocos folículos, hay estudios recientes que parecen demostrar que es recomendable pautar la punción antes, en tamaños en el entorno de los 16 mm. Así se evita la luteinización temprana que, al parecer, es la causa de menor calidad ovocitaria en mujeres mayores y baja reserva.

Yo he intentado que me pauten punción siempre como muchísimo en 18 mm (nunca por encima) pero es verdad que a veces da mucha rabia porque pierdes folículos pequeñitos que podrían haber madurado con algún día más. Supongo que mi apuesta ha sido creerme este estudio aunque, de nuevo, no sabré hasta que fecundemos, si hicimos bien o mal. Aunque también tengo que decir que una vez retirado el orgalutrán o retrasada su aplicación, he tenido ovocitos maduros de folículos tan pequeños como 13-14mm.

Incluyo el enlace al artículo para vuestra consulta.

https://www.centerforhumanreprod.com/fertility/early-egg-retrieval-in-women-with-dorlfor/

Y más o menos hasta aquí llega mi aprendizaje en estimulación ovárica. Ojalá a alguien le sirva aunque sea un poquito. Yo sí realicé mi Master y concluí mi Master…

https://www.facebook.com/elintermedio/videos/el-intermedio-he-demostrado-que-mi-expediente-no-fue-manipulado-el-hit-de-cristi/10155597808603348/

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Llorar por las orejas

Por fin (o no) hemos terminado una etapa. No más FSH (en cualquiera de sus modalidades), no más LH, no más Ovitrelle…Mis ovarios han hecho su parte, lo que han podido, lo mejor que han podido. Ahora el papel protagonista pasa al útero, a los embriólogos y a cualquier santo que nos acoja en sus pensamientos.

El último ciclo terminó hace un mes. Otros 4 ovulitos a la saca, un total de 30, si nos lo cuentan en los primeros meses, en mitad de nuestras áridas punciones de uno o dos ovocitos, nos habríamos muerto de la risa. Pero aunque 30 es mucho más de lo que esperábamos conseguir, sabemos que pueden no ser suficientes. La estadística dice que deberían serlo pero ya nos conocemos esa y yo y sé que es muy capaz de hacer rarezas. Así que reconozco que me ha costado dar carpetazo, plantarme, sobretodo cuando el viaje a Perú se retrasó y me di cuenta de que podía encajar un ciclo más. Ya NO, me dijo mi chico, ya está bien. Toca cuidar tu cuerpo.

Empezamos una nueva etapa, hoy pinchazo del primer decapeptyl mensual. Cuando me baje la regla haremos histeroscopia y TEST EndomeTrio (ALICE+ERA+EMMA) para asegurarnos de que tanto el útero como el endometrio están en su punto. A partir de ahí, dos meses más con decapeptyl para intentar secar adenomiosis todo lo posible y para principios de noviembre calculo que programaríamos la primera transfer.

Y mientras nosotros seguimos con nuestra gymkana profesional, el mundo gira y gira y el tiempo pasa. Hemos perdido algo de perspectiva, demasiado tiempo para pensar. Ver a mi sobrino pequeño (nació hace un par de meses) me recuerda lo sacrificado de la maternidad e inevitablemente me trae los clásicos Y si´s a la cabeza. ¿Y si no podemos tener hijos porque realmente no seríamos buenos padres? ¿Y si mi chico y yo no somos suficientemente compatibles como pareja para afrontar la paternidad? Pero entonces empiezo a escuchar el ruido de fondo. Estoy en una playa donde una madre está gritando a su niño por una chorrada. A mi lado una embarazada está contando que ella Radler sí que bebe. Me tumbo boca abajo, recuerdo que las cosas no siempre suceden por algo. Que eso es lo que puede pensar la gente a la que nunca le pasa nada malo porque eso les tranquiliza. Les permite pensar que tenemos algún poder sobre las cosas que nos pasan. Pero cuando te ha pasado algo realmente malo te das cuenta de lo fortuito, de lo aleatorio. Así que supongo que seremos unos padres como cualquiera y una pareja como cualquiera solo que bastante más infértiles. Cierro los ojos para no llorar, llevo tiempo sin hacerlo, pero tengo la cabeza llenita de lágrimas. Tantas inyecciones, tantos potros, tantas noticias, tantas decisiones, tantos adelantamientos por la derecha, tantoooo tiempo que, por mucho que cierre los ojos, se me escapa una lágrima por la oreja.

Vacaciones por prescripción médica

Perdonad mi silencio de las últimas (muchas) semanas. He estado, para variar, entre pinchazos, nervios, ecos y anestesias…Pero para no faltar a la verdad diré que también he estado… de vacaciones!!!

Cuánto nos puede molestar a las infértiles la frasecita de cuándo te relajes llegará, mi primo se fue a un viaje y cuando volvieron…etc. En fin, todos sabemos de lo que hablo. Pues bien, ¿y si ahora soy yo la que empieza a recomendarle a otras infértiles viajes como el mejor sustituto del gonal? Creedme que me molesto hasta a mí cuando lo digo pero como ingeniera que soy…a los hechos me remito.

En mi última entrada estábamos a punto de terminar nuestro ciclo número seis de la temporada de “Acumulando”. Teníamos un viaje reservado a Azores que estábamos tentados a anular ante el panorama de 5 foliculitos pequeños que podrían terminar de crecer con un Dual Stim. Pues bien, el ciclo no fue tan fatídico como apuntaba el día de mi entrada y se cerró con 3 ovocitos más para la saca. Eso y nuestra doctora que nos recordó que más vale viaje en mano que ovocitos volando (supongo que la pobre tampoco quería renunciar a las vacaciones de sufrirnos que le damos dos semanas cada mes) inclinó la balanza y nos colocó dos días después de la punción en una islita en mitad del Atlántico.

Allí pues lo de siempre, cosas nuevas que ver, que probar, desayunos junticos,tranquilos y con mugidos de vaca a lo lejos, nada de ordenadores ni reuniones, vamos lo que son unas buenas vacaciones. Y tras una semanita larga de todo eso no quedó más remedio que volver a casa y al curro, sincronizadísimos con la regla como siempre y listos para volver al pinchoteo.

Este séptimo ciclo empezó pintando bien: 5 folis creciendo parejos en las primeras ecos. Tranquila, retén expectativas, me decía mi chico. Pero seguíamos avanzando y el foli del derecho seguía sin despuntar para fastidiarnos el ciclo. ¿Sería posible? ¿Estaríamos por fin ante un ciclo bueno de verdad, un ciclo de casi normorespondedora? Pues tras un fin de semana de infarto…

(Abro paréntesis para explicar un asuntico. Resulta que mi cuerpo otra cosa no pero puntual es un rato. De manera que hace varios ciclos que mis punciones son en martes. Eso significa que estoy lista para pinchar Ovitrelle el domingo. Lo que significa que las ecos más importantes, las que programan punción, son en fin de semana. Como mi doctora no trabaja el fin de semana quien me programa no es ella. Quien me programa no me conoce, ni a mis folículos ni a mi necesidad de controlarlo todo. Así que normalmente los viernes mi doctora me pauta cita el domingo. Yo salgo de consulta más o menos conforme pero entonces empiezo a pensar…y si ovulo antes, y si los folículos crecen demasiado y ya están demasiado grandes el domingo…Esto normalmente termina con un mail a mi doctora, que casi podría reutilizar de ciclo a ciclo, en el que le planteo mis “evidencias” a por qué deben verme el sábado también. Normalmente me responde que OK pero este séptimo ciclo no lo hizo. Así que el sábado por la mañana estábamos mi chico y yo desayunando con cara de entierro pensando en mis cinco folículos perfectos, todos yéndose al garete por pasarnos de día cuando él cogió las llaves y me subió en el coche camino a IVI. Yo me iba cabreando por momentos pensando por qué me hacen pasar estos malos ratos, total por una eco, qué les costará, si ya me conocen, con el dineral que pagamos etc…De forma que cuando llegamos y la doctora de guardia me quiso regañar por llegar sin cita eché tal espumarajo por la boca que terminó diciéndome que lo entendía mientras me daba una palmadita en la pierna)

Bueno pues como decía, tras un fin de semana de infarto, Martes de punción e igualamos record histórico. ¡¡¡5 ovocitos!!!! A partir de ahí mi mente ingenieril se puso a pensar buscando el mínimo común múltiplo de todo esto. Mis mejores ciclos han sido tres:

  • El primero: el ciclo milagro en MiniFIV con 4 ovocitos que dieron 4 embriones. Circunstancia: acabábamos de volver de estar un mes en Sri Lanka.
  • El segundo: el segundo ciclo de esta etapa de “Acumulación” con 5 ovocitos. Circunstancia: acabábamos de volver de estar dos semanas en Mauricio.
  • El tercero: este séptimo ciclo de la etapa de “Acumulación”con 5 ovocitos. Circunstancia: acabábamos de volver de estar semana y media en Azores.

Conclusión inmediata que presenté ante el comité científico (mi chico): nos tenemos que ir de vacaciones lo antes posible para que el próximo ciclo sea igual de bueno.

Mentiría si dijera que no hubo resistencia. Mi pobre novio es muuuuyyy tranquilo, le gusta mucho planificar las cosas con antelación y le gusta poco gastar dinero. Era evidente que yo no había tenido mucho en cuenta sus “limitaciones” o deseos pero como le dije, no nos vamos de vacaciones porque yo quiera, es el protocolo de preparación de antrales, el que mejor nos va. Total que tras unos días de caras largas y de que me dijera que empezaba a tener “vacación fobia” nos subimos a un avión rumbo a Ibiza.  Allí pues de nuevo, playita y desconexión aunque también mucho recién salido de Mujeres Hombres y Viceversa que nos recordaba que ya pasamos los treinta hace muuuchos años y eso se nota.

Y de vuelta a la rueda…Avión de vuelta un par de días antes de la regla, eco y pinchacitos. Y así, tras otro fin de semana memorable en el que si no me he hecho más test de ovulación ha sido porque solo tenía tres y los he reutilizado, hemos llegado a la punción de hoy con otra noticia increible…otros 5 ovocitos!!!!

Así que no puedo mentir, a la próxima compi infértil que me encuentre no me va a quedar más remedio que recomendarle unas vacaciones. Perdonadme, deben ser las hormonas.

Vértigo que el mundo pare…

¿Nos estamos dando cabezazos contra un muro? ¿Nos pasamos de insistentes o simplemente no tenemos buena suerte?

Por actualizar un poco nuestra situación…

Después del último ciclo en el que conseguimos un ovocito, decidimos seguir con la estimulación durante fase lutea según el protocolo que se llama DuoStim. A parte de un dolor de cabeza insufrible, estuvimos toda la Semana Santa yendo a ecografías cada dos días en nuestro destino vacacional. Como siempre caretos tras cada una. Solo había un folículo. Teníamos bastante claro que ya estaba bien de sangría económica y que ese ciclo lo cancelábamos y no íbamos a punción pero, al final, la doctora nos dijo que siendo realistas, el próximo ciclo no tenía por qué ser mejor, y uno es mejor que cero. Nosotros, que solo necesitamos un empujocito para animarnos, hicimos el pago correspondiente y desfilamos a quirófano como ya viene siendo costumbre. Al final, sorpresón, de un minifoli de 10 mm salió otro ovocito. Total, dos ovocitos maduros. De nuevo, confeti y cava sin alcohol para celebrar.

Unos días más tarde fuimos a cita con nuestra doctora para ver en qué momento del ciclo estábamos y, qué casualidad, estábamos hormonalmente justo a tiempo de empezar otro ciclo. Así que show must go on y vuelta a los pinchacitos. Pero este ciclo parecía diferente. Resulta que había 6 folículos avanzando a paso firme.  Me daba hasta miedo expresar en voz alta que tenía taaaan buena pinta. Pero es que la tenía, la tenía…Hasta este fin de semana en el que, para variar, a uno de los folículos le ha dado por dispararse y a todos sus amiguitos por estancarse. Así que ahí estamos otra vez con un folículo de 18 mm y 5 en el entorno de 11 mm (esos sí están igualaditos, claro…). Nos han dicho de aguantar un día más por si alguno de los pequeños se anima  pero tiene una pinta regular y encima podemos perder el grande.

Así que imaginaros el hostión que nos hemos llevado. De 6 a 1 y con suerte. Rapidamente mi cabeza se ha puesto a pensar si podríamos seguir estimulando para ir a por los pequeñitos tras sacar el grande haciendo otro DuoStim. La doctora dice que lo valoraremos mañana según los tamaños pero, por supuesto, todo es siempre mucho más complicado. Y es que justo hace dos días cogimos un billete para irnos, por fin, de vacaciones. Un billete a Azores que, imaginaos, no es especialmente barato. Así que el dilema ahora es perder el dinero del vuelo o perder los solo potenciales 5 folículos. Luego haciendo un doble mortal está la opción de irnos a Azores y tratar de que nos vean para ecos alli en una clínica de fertilidad que parece haber pero no se si eso es ya solo una locura de las mias.

Mierda y más mierda. Para cuándo un ciclo super bueno. Para cuándo un margen a la ilusión que no acabe en bofetada. Para cuándo algo de libertad para vivir nuestra vida.

Ayer estuve en un concierto de Ismael Serrano reencontrándome con canciones que conocía de siempre. Pero, de repente, diez años después, las canciones tomaron un sentido diferente. Sabemos que Ismael Serrano no es la alegría de la huerta precisamente y tiene muchas canciones acerca de la dureza de hacerse mayor, el “Vértigo”, y la nostalgia de tiempos que no volverán. Y ahí me golpeó, canciones en las que antes no me daba por aludida con veintitantos ahora me removieron.  Tenemos 37 años,  aún somos jóvenes. Quizás ya no tanto para el tema reproductivo pero sí para apurar la vida, para viajar, para beber, para no estar tan preocupados por nuestra salud, para probar cosas diferentes, para ser imprudentes. Y en lugar de eso estamos contando los meses en número de ovocitos, deseando que vuele el tiempo para pasar a la siguiente fase de nuestro proceso. Ayer tomé consciencia de que este tiempo no volverá, de que puede que haya un día en que nos arrepintamos de no haber intentado ser felices al 100% AHORA, de invertir tanto de nuestro presente por un futuro que no sabemos si llegará.

Para bien o para mal creo que no podemos seguir mucho más por este camino. Nadie nos va a devolver el tiempo invertido y vamos acumulando ya muchísimos chichones.

Como un cajón desordenado

Así tengo la cabeza hoy, como un cajón desordenado. Repleto de calcetines desparejados y con agujeros, con camisetas que no van aquí y tan lleno que no se cierra.

Ayer tuvimos punción. Sacamos un ovocito. Así. Así de pobre. Diez ampollas de Pergoveris después, 2700 euros mediante, un ovocito. Y lo peor es que nos quedamos contentos, al menos el ovocito era maduro.

Pero hoy todo me agobia.

Las estimulaciones. ¿Tiene sentido seguir haciendo estimulaciones? Claramente no van a mejor. ¿Qué falla? ¿El protocolo, mi cuerpo, la puñetera mala suerte? Nos recomendaron hacer estimulación también en fase lútea, es decir, si la punción fue ayer, dentro de tres días deberíamos retomar los pinchazos y ver si despertamos a mis ovarios en sus diítas de descanso. ¿Saldrá algo de ahí o si no son muy generosos cuando les toca nos mandarán al cuerno ahora que ni les toca? ¿Qué pasará luego? Me vendrá la regla en mitad de la estimulación de fase lútea y la siguiente estimulación ¿la tendré que empezar en mitad del crecimiento del endometrio?

Y todo porque queremos hacer dos estimulaciones más y nos agobia el tiempo. ¿Y por qué nos agobia el tiempo? Principalmente porque en Agosto, teoricamente, me tengo que ir por trabajo tres semanas a Perú. Además del tiempo que voy a “perder reproductivamente” allí está el hecho de que en Perú hay Zika. Fui a Sanidad exterior donde me confirmaron que el protocolo establece entre dos y cuatro meses de espera para concebir tras volver de un país con Zika y, a pesar de mis intentos de convencerles, me aseguraron que en Lima hay Zika. Les pregunté si me podría hacer una analítica a la vuelta para verificar que no había pillado nada y así acelerar los plazos pero el señor que me atendió, un derroche de empatía, se limitó a responderme que ese no era el protocolo, que el protocolo era esperar.

Me puse a investigar y en Madrid hay un laboratorio que hace la analítica. Está en fase de investigación aún, como casi todo los relacionado con el Zika, pero por 90 míseros euros (qué es eso para una infertil de privada?) me sacarían de dudas. ¿Problema? Pues que el análisis puede arrojar falsos positivos si tienes la vacuna de la fiebre amarilla puesta y…bingo! es mi caso. Total, me voy a hacer un análisis en los próximos días para ver si ahora es negativo y si lo es asumo que el análisis a la vuelta será válido.

Y mi hermana me dice, ¡qué le den al trabajo! ¡Esto es mucho más importante! Y está claro, lo es. Si yo supiera que este camino está por terminarse, que es un último esfuerzo para llegar a meta, no lo dudaría. Si ya lo sacrifico todo, mi tiempo, mi dinero, mi salud, ¿qué supondría esto ? Pero no sé cuánto tiempo me queda en este limbo de vida en el que el botón del pause lleva pulsado tres años. Llevo tres años poniendo excusas, supeditando todo al proceso. El año en que me quedé embarazada debería haber ido también a Perú a poner en marcha un proyecto en el que llevaba trabajando tres años. En mi lugar tuvo que ir mi jefe. Además de que me perdí la satisfacción de poner la guinda al pastel que llevaba cocinando tanto tiempo tuve que fastidiarle las vacaciones, aguantar mil por qués, quejas y una mala evaluación. Y si todo eso lo sufres con tu bebé en el pecho supongo que te resbala pero cuando te toca volver con el rabillo entre las piernas y la cara de pena todo duele mucho más. Así que este año no querría volver a repetir lo mismo. Obviamente, si consiguiéramos nuestro positivo antes de ir a Perú, no iría y santas pascuas pero claro, en la empresa hay cierta planificación. Así que si quiero hacer un intento tiene que ser como tarde en Junio.

Para eso, y como la transferencia que resultó fue tras mes y medio de decaputada (también llamado decapeptyl) mi cabeza ingenieril me dice que deberíamos repetir estrategia. Esto quiere decir que a mediados de abril deberíamos dejar las estimulaciones y pinchar el fármaco del demonio.

Pero claro, si la transferencia sale mal, ¿voy a estar decapeptilizada inutilmente cuatro meses hasta que vuelva a hacer la siguiente transferencia? Se me ocurren mejores maneras de torturarse a uno mismo la verdad, maneras más llevaderas.

Y por último, otro tema que me taladra la cabeza, la fragmentación de doble cadena en el semen. Aparentemente muchas parejas están encontrando la explicación a historias larguísimas de infertilidad y, lo que es mejor, están encontrando solución porque las muestras de semen con alta fragmentación de doble cadena se pueden hacer pasar por un dispositivo, el Fertile Chip, y así seleccionar a los espermatozoides no afectados. Obviamente, a estas alturas de la película y a pesar de que nuestra infertilidad no es de origen desconocido (más bien nos sobran los motivos) no íbamos a dejar esa prueba sin hacer. Así que, hace un par de semanas metí a mi chico en un tren a Barcelona para dejar su muestrita. El problema es que en nuestra clínica no tienen el Fertile Chip. Es decir, si el resultado de la prueba sale alterado o nos cambiamos de clínica o nos encadenamos a la puerta del IVI para que nos hagan caso. Teniendo en cuenta que no estamos hablando de una clínica pequeña, dudo que vayan a hacer ese esfuerzo por un par de pacientes (si bien no somos malos pacientes, calculo que hemos finanziado nosotros solos la sala de espera y un par de consultas). Así que creo que mi preocupación principal ahora (y mira que tengo muchas) es que la prueba de bien. Ni ovocitos ni leches. Que el semen de mi chico esté bien. Porque sinceramente no me queda fuerza para recoger a nuestros 4 embrioncitos que ya han viajado, a nuestros 11 ovocitos e irnos con la música a otra parte. No puedo rizar más el rizo.

Así que en esas estoy…Zika, fragmentación de doble cadena, estimulación de fase lútea, el paro, un daikiri, yo qué se…

 

La teoría de la relatividad (infértil)

Hoy quería poner sobre el papel una teoría que no por obvia es menos real y creo que bien merece un puesto en el mundo científico. Se trata de la teoría de la relatividad infértil y consta de dos principios fundamentales:

1. La percepción de infertilidad cambia con el tiempo. Una situación infértil que te parece mala hoy te puede parecer un regalo mañana.

2. La percepción de infertilidad cambia con la persona. Una situación infértil que a tí te parece mala a otro le puede parecer decente y esperanzadora.

Con respecto a la relatividad infértil temporal tengo tantos ejemplos… Tantas “Yos” del pasado a las que mi “Yo” del presente les daría un bofetoncito para decir, ya te acordarás, ya…

Por ejemplo, cuando nos empezamos a plantear hacer un tratamiento me parecía el “novamás”. Una In Vitro, ¡por dios!, ¿como se lo diremos a nuestros hijos? Su vida empezó en un laboratorio, ¿les afectará eso?… ¿Dónde quedó eso?

Recuerdo luego el segundo tratamiento. Me sacaron 5 ovocitos. Cuando me desperté de la anestesia y me dijeron el número me puse a llorar. ¿Por qué a mi? ¿Por qué solo 5 si a la única conocida que tenía en el mundillo le habían sacado 14? Jaaaa a mi yo de entonces. ¿Dónde puedo firmar por esos 5, pringada?

Desde entonces la cosa se ha ido complicando. La vida nos ha ido enseñando que este cuerpito mío, aunque se esfuerza, es medio lento. Por eso, supongo, que le vamos pidiendo menos.  Así, cuando el último ciclo terminó con un balance de 2 ovocitos maduros por poco descorchamos champán. Wow, 2 ovocitos!! ¡Es el doble de uno que es lo que esperábamos!

Pero en algún sitio hay que parar así que mundo, destino o capullo que esté manipulando mi reserva ovárica, ya está bien. El lunes fuimos a la primera eco de este nuevo ciclo y ahí estaban mis modositos tres folículos dignos con sus dos compañeritos pequeños que casi nunca se animan. Bien, escenario conocido. De ahí crecerán dos y con suerte incluso tres. Pues hoy (dos días más tarde) volvemos a eco para ver que basicamente casi todos han desaparecido. Hay un folículo grandullón, el del ovario derecho de siempre (que para colmo no sabemos si es quiste) y como mucho otro que es bastante más pequeño. He querido poner una queja. Ese no es mi ovario. Eso no estaba así. Si me dejas un rotu te pinto dónde estaban mis otros folículos. Nada…ni rastro. ¡Que alguien me devuelva mi reserva anterior, no era tan mala!

Hablemos ahora de la relatividad infértil personal y para muestra un botón. Hace unos meses me encontré en mi portal a una vecina. Es muy majilla, tendrá unos 30 años y nos llevamos muy bien así que está al corriente de nuestra situación. Pues bien, según me vio no esperó ni dos frases para echarse a llorar: Por lo visto su chico y ella llevaban tres meses intentando embarazarse y”no había manera”. Entre medias sus dos mejores amigas le habían comunicado la féliz noticia y, claro, ella estaba angustiadísima. Hasta ahí, bueno, lo entiendo, este tema pone nervioso a cualquiera. Yo también pasé por ahí. Pero cuando me empieza a hablar en plural como:

-Sólo nosotras entendemos lo duro que es intentar quedarte embarazada y no poder.

o

– Tía, ahora sí que te entiendo.

Ahí ya no. Ojalá amiga, ojalá yo tuviera mis ovarios llenos de ovulitos de 30 años y mi mayor síntoma de infertilidad hubiera sido no quedarme embarazada tras tres meses de intentos. Entiendo que su problema le agobie, para todos, nuestros problemas tienen una dimensión distinta a los del resto pero ponerse a jugar en mi misma liga…Creo que hay que tener un poquito de perspectiva.

Y del mismo modo supongo, que aunque a mí me parezca que un día de estos me llevo el Oscar a la Más Infértil, hay parejas, hay chicas que lo tienen más crudo. Que han tenido que tomar decisiones más difíciles y ser mucho más valientes. A vosotras, si me leeis, perdonad si me quejo demasiado. Mucha fuerza.

Y…hablando de relatividad. Con respecto a los premios madresfera, no gané. No me quedé ni cerca. Décima posición creo. Pero recibí votos y comentarios preciosos. Eso junto a las personas que me escriben en cada entrada me hace sentir muy acompañada. Este blog me ha acercado a personas increibles, algunas ya fuera de esta lucha y con objetivo cumplido, pero que no me sueltan la mano. Si además sigo recortando posiciones ( el año pasado quedé en posicion 13, este año décima) quien sabe…

Aunque me gustaría no tener que esperar a Madresfera para el gran premio!!

Gallina ponedora…o mis ganas de serlo.

Este blog siempre me ha servido para desahogarme, para coger algo de perspectiva con las historias que nos iban pasando, para ordenar mis ideas. La verdad es que ha resultado muy terapéutico para mí, pero, me doy cuenta de que, como blog para que otros lean, es bastante caótico. Así que voy a contar qué estamos haciendo ahora y qué pensamos hoy que haremos en el futuro (esto puede cambiar en cualquier momento) con respecto a nuestro temilla infértil.

Tras el diagnóstico de celiaquía que nos dieron en Octubre, nos recomendaron dejar pasar al menos 3 meses sin comer gluten antes de hacer la siguiente transferencia. Al principio, como cualquier noticia que alarga la espera, fue un jarro de agua fría, pero, como ya tenemos callo en los “cambios de planes”, rapidamente busqué qué hacer en ese tiempo. Y claro, en mi pensamiento infértil un mes es sólo una unidad de tiempo en la que se puede (con suerte) sacar ovocitos. Así que nos pusimos al lío. Decidimos que haríamos tres ciclos de estimulación y que estos serían los últimos. ULTIMOS (da vértigo). A partir de ahí, si no cuajaba, despediríamos a mis ovarios de esta telenovela y pasaríamos a ovodonación con la conciencia tranquila de haberlo intentado hasta la saciedad.

Así llevamos haciendo ciclos desde Noviembre. El primero, ya lo sabéis. Dos ovocitos, solo uno vitrificable. El segundo, un ciclo de los que te devuelven la fé en tu cuerpo, en la medicina y en los pedazo de ciéntificos que inventaron el omifin. Fueron cinco ovocitos, los cinco maduros.

El tercer ciclo, justo a la vuelta de navidad, tenía buena pinta. Muchos folículos antrales para mis estándares!(leáse “muchos folículos antrales” como 6 en total).Mi chico y yo salimos de la segunda eco muertos de risa diciendo “Cuidado!! A ver si hiperestimulo!! Sin embargo, cada folículo estaba haciendo la guerra a su rollo y terminamos con dos folículos dominantes. Al final nos quedaron dos ovocitos vitrificables. Así que, de momento, nuestro recuento de papeletas para el sorteo del bebé es 4 embriones vitrificados + 8 ovocitos.

Y pensareis, ya hemos hecho los tres ciclos…Pues sí, pero 8 ovocitos en alguien de mi edad y con mis antecedentes son tan poquitos…Para tener una oportunidad medianamente decente necesitaría del orden de 20. Obviamente, a mi velocidad de tortuga coja, a ese número no voy a llegar, pero acordé con mi chico hacer otros tres ciclos, osea un total de seis.

Y ahora estamos a punto de terminar el cuarto. Como llevaba muchos ciclos seguidos de omifin y esto puede atrofiar el endometrio, decidimos cambiar de protocolo. Probamos el Microdose Flare up Lupron que básicamente es como un ciclo largo (con Decapeptyl o Procrin para frenar los ovarios) pero en dosis mucho más bajas de agonista y durante menos tiempo. Este protocolo se utiliza en EEUU en baja reserva así que pensé por qué no intentarlo…Pues error. No sé si ha sido el protocolo o es el DHEA o es mi cuerpo que está cansado pero, de nuevo, hay un folículo mucho más grande que los demás que probablemente nos obligue a ir a punción demasiado pronto.

Salimos de consulta arrastrando los pies. Nos hemos dejado un dineral en este ciclo porque utiliza mucha medicación y me he tenido que dar 5 pinchazos al día. Por justicia tendría que haber sido un buen ciclo pero, como dice mi psicóloga, la vida no es justa o injusta, es simplemente vida.

Así que esta soy yo hoy. Un proyecto de gallina ponedora que se alimenta y cuida con el único fin de conseguir huevitos. Muchos huevitos ya sabemos que no van a ser pero, ¿podrían, por favor, ser buenos? Alguno??Pleeeeease!

Por si las moscas repito el llamamiento del año pasado. Alguien me ha vuelto a nominar (GRACIAS!!)para los premios Madresfera 2017 en la categoría de infertilidad. Sigo sin saber si el premio es un bebito pero lo que si sé es que quien ganó el año pasado, tiene ahora un bebé en casa…Coincidencia?!! Dejo el enlace en la parte superior de la página por si alguien quiere ayudarme a averiguarlo…