¿Y ellos qué?

hombres y mujeres

Nunca me ha gustado prejuzgar por género…que si las mujeres somos susceptibles y rencorosas, que si los hombres son todos máquinas simples que solo piensan en fútbol y sexo…No, siempre me he negado, ya que desde pequeña he tenido buenísmos amigos que han sido aleatoriamente chicos o chicas, por los que me he sentido igualmente comprendida o incomprendida con independencia de su género.

Sin embargo, en este capítulo de mi vida y con todo el dolor de mi corazón, no puedo evitar pensar que algo hay de determinación por parte de ese segundo cromosoma X o Y. En el tiempo que llevo en este mundillo de la reproducción asistida y, salvando honrosas excepciones (con afortunadas parejas), los hombres se dividen en dos clases:

  1. Los que no se enteran de nada
  2. Los que no se enteran de nada y además ponen pegas

Es habitual que la chica llegue a la consulta de reproducción asistida con la cabeza echando humo, tras haber estado leyendo foros, blogs, artículos científicos tratando de anticipar el resultado de esa cita. El chico, sin embargo, está en la sala de espera, hojeando una revista o el movil sin inquietarse lo más mínimo por lo que pasará ahí dentro. Total, solo se está por decidir si tendrá descendencia…Efectivamente, como norma general, para ellos los temas de reproducción son temas “de chicas” y se expresan en un código que ellos no pueden entender.

Pero en otros muchos casos, como digo, no solo no comprenden nada sino que se agarran a lo que sea para no dar el paso que la chica ya hace tiempo ha asumido como el siguiente. Por ejemplo, a pesar de que es la chica la que se somete a la medicación, controles e intervenciones, es común que sea el chico el que se resista a ir a reproducción asistida.

Otro caso muy curioso es el de la ovodonación. La decisión de recurrir a esta opción debe ser, sin duda, muy dificil de tomar ya que supone renunciar a la carga genética de la madre. El caso es que conozco muchos ejemplos en los que la mujer, que al fin y al cabo es quien renuncia a su herencia genética, está totalmente convencida de hacerlo y es su pareja la que se niega. De hecho, en el caso de unos amigos, que tengo que reconocer que en el fondo me pareció muy tierno, el chico se negó a ovodonación accediendo a avanzar solo si era con donación de embriones. Si renunciaban a la carga genética de ella, él quería que se renunciara también a la suya propia.

Mi chico, y tengo que decir que por suerte, es del tipo 1. Desde el principio, el cálculo de mis días fértiles a partir de mi última regla ha sido para él álgebra abstracta. Cuando empezamos a ir de médicos todos los conceptos, fecundación in vitro, inseminación artificial.. le bailaban en la cabeza y terminaba preguntando por inseminación in vitro y espermioscopias. Ahora, después de dos añitos metidos en materia, oyéndome cada día hablar de lo que me ronda la cabeza, que el 99% del tiempo tiene que ver con esto, me encuentro con preguntas como…¿pero el mioma entonces lo tienes en las trompas? Intento respirar y me planteo…será cuestión de memoria, no todos tenemos la misma, pero entonces  viene a mi mente cómo recuerda quien y en qué minuto marco el tercer gol de su equipo en un partido cualquiera de hace años. ¿Será que no le importa? Pero sé que le importa porque le he visto llorar conmigo de pena y de alegría con alguna noticia. ¿Y entonces qué es?

Virginia Ruiperez, mi nutricionista, me lo dijo claramente. Mira, búscate una amiga, tu madre, quien sea, para hablarle de esto pero no intentes encontrar este tipo de implicación en él. Están biologicamente impedidos. No es culpa suya, es la naturaleza.

Y es cierto. Lo pienso y mi chico está diseñado de una forma muy distinta a la mía. Yo, si de verdad quiero algo, vuelco toda mi energía en conseguirlo, estudio, peleo, me frustro, me levanto y rara vez me rindo. Mi chico si quiere algo ve qué pinta tiene y, si es díficil, lo deja pasar, ¿que quieres que yo haga? me dice, No es mi culpa. Y a partir de ese momento no vuelve a sufrir por lo que quiso y no tiene. Yo sigo erre que erre, acumulando sufrimiento y ese sufrimiento es lo que no me permite rendirme.

En fin chicas que, en general, si fuera por ellos, creo que las consultas de RA estarían vacías y nosotras seguiríamos en casa contando días fértiles a los 45… Nos engañaron con los cuentos, en realidad es el príncipe el que esperaba en la torre y nosotras desde abajo, haciendo lianas con nuestras trenzas, trepando con nuestras uñas las que lo rescatamos. Si hubiera sido al reves, aún estaríamos en lo alto de la torre y abajo nuestro príncipe sentado, mirando para arriba con cara de circunstancias y gritando: ¿qué quieres que yo haga?

¿Por qué fallan las FIV?

Recuerdo cuando estábamos debatiéndonos entre dar el paso al mundo de la Reproducción Asistida o seguir intentándolo unos meses más por nuestra cuenta. Recuerdo que me agobiaba el hecho de que nuestro bebé no se concibiera naturalmente, si se lo contaríamos cuando creciera, cómo me iban a afectar las hormonas, si estabámos precipitándonos al camino fácil…pero recuerdo que pensaba que si abría esa puerta, sin duda, me esperaría mi bebé al otro lado.
Vamos a ver, si Ana Rosa lo consiguió y tenía cincuenta años, no lo voy a conseguir yo…

Luego empiezas a acumular fallos, los tuyos y los de tus compañeras de batallas. Investigas sobre lo que puede explicar que tu tratamiento no esté funcionando como debería y ves que hay tantos frentes que te parece un milagro cuando alguien lo consigue.
Según mi experiencia, el mundo de la Reproducción Asistida, aunque obviamente es una disciplina médica, es bastante peculiar. Te encuentras a “buenos” ginecólogos que se atreven a mandarte a ovodonación porque tu antimulleriana está en 1, a especialistas de grandes clínicas de Reproducción que apenas te miran el útero y a inmunólogos que, a pesar de detectarte trombofilias, no te pautan heparina. Quizás sea porque es una rama relativamente nueva de la medicina y en continua evolución o porque la mayor parte de la investigación se ha llevado a cabo desde centros privados en lugar de públicos o simplemente porque el misterio de la vida sigue siendo precisamente eso, un misterio. Sea por lo que fuere, yo he encontrado grandisima disparidad de criterios entre profesionales del sector. Y es por eso que muchas nos sentimos perdidas en este mundo infértil, sin confiar del todo en ningún médico y nos dedicamos a leer, investigar y tratar de sacar nuestras conclusiones.
En mi caso, encontré blogs, foros y ciberamigas que me ayudaron muchísimo y que me condujeron a profesionales en quien, a día de hoy, confío. Basándome en eso, y poniendo por delante que no soy médico y mis opiniones pueden ser incorrectas y en cualquier caso son absolutamente personales, quiero resumir a continuación cuales serían mis recomendaciones para quien esté sufriendo fallos en sus tratamientos.

¿Por qué fallan las FIV?
En mi opinión hay tres aspectos que mirar:
1. Gametos: Óvulos/Esperma
2. Útero
3. Temas inmunológicos/hematológicos

1. Gametos
• Espermatozoides
Seminograma
Si eres una pareja heterosexual y estás en un tratamiento FIV es seguro que tendreis en vuestras manos el resultado de, al menos, un espermiograma (Si no es así, corre, HAZLO). Pues bien, el espermiograma normalmente te indica número, movilidad y morfología de los espermatozoides y en función de como estén esos parámetros te colocan un nombre muy raro: teratozoospermia, astenozoospermia. Normalmente, a no ser que no haya ningún espermatozoide normal (tened en cuenta que habitualmente el orden de magnitud es de cientos de millones de espermatozoides por muestra) la calidad del esperma solo indicará si hacer FIV convencional o ICSI. Si la muestra es de buena calidad se utilizará la técnica FIV, menos invasiva y que permite cierta selección natural, mientras que si la calidad es baja se fecundarán los óvulos con ICSI, inyectándolos con el espermatozoide seleccionado.
Cariotipo
Esta prueba que requiere de un simple análisis de sangre detecta alteraciones cromosómicas en los progenitores. De existir, hay muchas probabilidades de que se transmitan al embrión y podría ser necesario hacer un DGP (Diagnóstico Genético Preimplantacional) para seleccionar al embrión que no tenga la alteración. Esto solo indica la predisposición genética a generar gametos con alteraciones pero el hecho de que el cariotipo esté bien no asegura que los gametos lo estén. Pueden tener alteraciones propias debidas a otros factores (exposición a toxinas, envejecimiento..).
FISH
Esta técnica estudia un número de cromosomas (en torno a 5 de los 23 que tienen los gametos) para verificar si están o no alterados. Si se encontrara que la proporción de alterados es alta sería recomendable hacer DGP (Análisis genético del embrión). El FISH es una prueba bastante cara, cuesta entorno a 700 euros.
Test de Fragmentación de ADN
En este caso se estudia la rotura de ADN del espermatozoide. Si hay una alta fragmentación quiere decir que muchos espermatozoides tienen lesiones en su material genético lo que puede conducir a embriones de baja calidad y abortos. Se recomienda hacer un tratamiento de mejora de calidad de esperma.
• Ovulos

La mala calidad de óvulos es el saco roto al que caen la mayor parte de los fallos repetidos de FIV . Factores como la edad avanzada o la endometriosis hacen sospechar a los médicos de este problema. Aunque, lamentablemente, no hay ninguna prueba que permita verificar la calidad de los óvulos en sí mismos, voy a hablar a continuación de lo que sí se puede hacer.

Antimulleriana

La medición de esta hormona da una idea de la reserva ovárica. Valores por debajo de 1 indican que no habrá una buena respuesta al tratamiento, es decir, que no se generarán muchos óvulos. Sin embargo, y esto me lo han recalcado algunos especialistas porque es mi caso, la baja reserva no implica menor calidad. Es decir, se generan menos óvulos por tratamiento pero estos no tienen por qué ser peores. Yo me consuelo pensando que solo es cuestión de paciencia; yo necesito varios tratamientos para generar los mismos óvulos que una persona que no tenga baja reserva.

Cariotipo

Al igual que en el caso de los gametos masculinos, esta prueba determina tu predisposición genética a que los óvulos que produces se encuentren genéticamente alterados. Como he dicho antes, existen otros factores (edad, exposición a toxinas) que pueden causar alteraciones genéticas de los óvulos.

Diagnóstico genético preimplantacional (DGP)

Es una prueba que estudia genéticamente los embriones. Tiene un gran valor porque permite detectar alteraciones genéticas de los embriones antes de implantarlos pero tiene también una serie de inconvenientes:
* Es bastante caro. Por eso se recomienda acumular embriones, al menos 5, antes de hacerlo. El precio suele ser el mismo si se hace a 1 que a 8.
* Es invasiva. Extrae una célula del embrión por lo que puede dañarlo, aunque, según parece, la técnica ha avanzado bastante en este sentido.
* No es determinante ya que solo estudia algunos genes y de una sola célula

Assisted Hatching
Si se observa que los embriones tienen la capa pelúcida demasiado gruesa se puede practicar esta técnica para ayudarlos a eclosionar (necesario para implantación).
2. Útero/Endometrio
El útero es donde anidará nuestro futuro bebé por lo que debe ser un medio adecuado y acogedor para él. Hay muchos factores que pueden convertirlo en hóstil como puede ser una forma no adecuada, un espacio interior reducido, endometritis, presencia de miomas, etc…
Ecografía 3D
Permite observar bastante bien todo el aparato reproductor femenino y tiene la ventaja de ser muy poco invasiva. Un médico especializado puede sospechar así de adenomiosis, hidrosalpinx, etc..Dado que depende muchísimo del ojo que mire en este caso es muy importante el médico que lo realice. Por mi experiencia personal puedo recomendar al Doctor Puente (IVI Madrid) y a la Doctora Crespo y su equipo (Clínica Juana Crespo).
Histeroscopia
Puede ser diagnóstica o quirúrgica y consiste en introducir una especie de cámara en el útero para observar su interior y así, si es quirúrgica, extirpar miomas, o corregir ligeros fallos morfológicos. De nuevo en este caso es muy importante el profesional y aquí recomiendo de nuevo a Juana Crespo y su equipo.
Resonancia Magnética Pélvica con contraste
Esta técnica es especialmente útil para el diagnóstico y valoración del alcance de la adenomiosis y de la endometriosis en general.
Histerosalpingografía (HSG)
Esta prueba sirve para estudiar la permeabilidad de las trompas. Aunque normalmente se realiza en fases previas para decidir si hacer Inseminación Artificial o pasar directamente a FIV, es muy importante estar seguro de que el resultado es fiable. La presencia de hidrosalpinx (líquido en trompas) puede producir fallos de implantación y abortos tempranos en FIV. Si se detecta un hidrosalpinx normalmente se pauta la extirpación de la trompa afectada por laparoscopia. Recalco que este es mi caso a pesar de que según el informe de la HSG mis trompas estaban perfectas (de nuevo la importancia de un buen profesional).
Biopsia de endometrio
Con esta prueba se determina no solo la receptividad del endometrio en un día concreto del ciclo (ventana de implantación) sino también se analiza si éste tiene alguna infección o inflamación. Además se supone que la propia técnica aumenta la tasa de implantación, hace el endometrio más receptivo.
3. Inmunología/ Hematología
Quiero darle muchísima importancia a este último punto ya que creo que en la mayor parte de clínicas de fertilidad no se estudia convenientemente (no tienen especialistas en el tema), conozco varias chicas para las que este era el motivo de la infertilidad y, en muchos casos, tiene una solución relativamente sencilla, inyectarse heparina.
La batería de pruebas es larga pero, en mi opinión, merece la pena hacérsela cuanto antes. Yo solo me hice estas pruebas tras el segundo aborto y me dio muchísima rabia pensar que simplemente con una dosis adecuada de heparina podría haber salvado mi segundo embarazo. Copio a continuación el enlace que lista todas las pruebas a realizarse:
https://www.crianzanatural.com/forum/forum_posts.asp?TID=207612
Muchas de estas las cubren la mayoría de los seguros aunque alguna os tocará pagar.
Mi consejo con respecto a este tema tiene nombre y apellidos : Silvia Sánchez Ramón, Inmunóloga de la Ruber de Madrid. En Barcelona también hay una ginecóloga buenísima, Mónica Redondo, que sabe mucho del tema y está alineada en sus pautas con Silvia. En mi opinión, al menos las que ya llevamos algún fallo, deberíamos pasar por alguna de ellas y hacernos el estudio completo. Encuentro que este es un tema que habitualmente se pasa por alto total o parcialmente. Es importante que el estudio sea completo y que sea interpretado por una buena especialista. En mi caso personal, con una trombofilia, mutación MTHFR en homocigoto, anteriormente a Silvia, no me habían pautado heparina. Por otra parte, solo ella se dio cuenta de que tenía un SAF (Síndrome Antifosfolipidico) encubierto.
Como he dicho antes, la solución a muchos de estos temas (SAF, trombofilias) es heparina. Pero es importantísimo que la dosis de heparina sea la correcta. Normalmente te la pautan en función del peso pero eso debe ser solo la primera aproximación. Cinco o seis días después de empezar con las inyecciones de heparina se debe hacer un análisis que se llama antiXa cuyo valor indica si la dosis es adecuada. Una dosis insuficiente obviamente no solucionaría el problema por el que se pautó.

Resumiendo mi larguísima entrada, hay tres grupos de problemas y mi consejo es estudiarlos todos. En cuanto a centros de reproducción y profesionales mi opinión (absolutamente personal y basada solo en lo que conozco) es:
– Si se sospecha de un problema de gametos/embriones tratarse en centros grandes y potentes en investigación y tecnología. Por ejemplo, IVI.
– Si se sospecha de un problema de útero buscar un buen ginecólogo especialista en diagnóstico y si hace falta en cirugía. La número uno en este caso, en mi opinión, es Juana Crespo (Valencia) pero en cuanto a diagnóstico también me quedé muy tranquila con el Doctor Puente de IVI Madrid. Además he tenido muy buena experiencia con Andrés Sacristan Juarez (Madrid), especialista en endometriosis.
– Si se sospecha de un problema inmunológico tratarse en paralelo a la FIV con Silvia Sánchez Ramón (Madrid) o hacer todo el proceso FIV con Mónica Redondo (Barcelona)

 

¡¡Y por hoy ya está bien!! Gracias por leerme, si habéis llegado hasta aquí es que tenéis mucha paciencia y eso en el mundo infértil son muchos puntos para alcanzar a nuestro bebé!!

Por favor, si teneis comentarios que puedan enriquecer esta entrada, opiniones sobre pruebas, médicos o centros, me encantaría que los publicarais para que todas aprendamos más!

 

 

 

 

¿Nos entiende la gente?

A estas alturas de la película, quien más y quien menos a nuestro alrededor, sabe que tenemos un problema de fertilidad. Algunos conocen el detalle de los tratamientos, cuantos hemos hecho, que estamos en Valencia, otros solo saben que tuvimos el aborto hace ya 20 meses y que el tema nos inquieta pero, en general, todos deberían suponer que no lo estamos pasando bien.

Al principio lo ocultamos a casi todos, a excepción de la familia más cercana. Pero con el paso del tiempo nos dimos cuenta de que el problema podía ir para largo y que al estrés propio del proceso le estábamos sumando la ansiedad de estar inventándonos historias. Además nos encontrábamos a menudo con comentarios que nos hacían mucho daño de gente que no conocía el tema y metía la pata constantemente. Así que sin decidirlo pero de forma natural fuimos saliendo del armario.

Quizás no sea justo que generalice porque a mi alrededor ha habido algunas personas maravillosas que nos han entendido bastante bien, pero la tónica habitual, en mi caso, ha sido la falta de empatía. Desde un compañero que cuando me contó que estaba esperando gemelos se quejaba del “lío” diciéndome: ¿no querrás uno? a una amiga que cuando me llamó por mi cumpleaños estuvo toda la llamada explicándome lo duro que es un embarazo (espera su segundo hijo) y cómo no me puedo imaginar lo mal que lo estaba pasando. Para más inri esta chica tuvo a su primera hija por FIV por lo que debería saber qué no decirle a una infértil.

Quizás lo que más me duele es que la gente lo omita, haga como que no se lo has contado, como si por no hablarlo el tema se esfumara. Y el tema no se va nunca de la cabeza de una infértil y el silencio de los demás solo nos aísla, nos aleja.

Y así, por ejemplo, tengo a mi hermana. Médico, madre de una niña de dos años que también se hizo de rogar, y que no se interesa en absoluto por qué pruebas me hacen, cuales son los resultados, qué opinan los médicos, etc…

O me encuentro en situaciones como la de hoy. Quedo con una amiga madre de tres niñas y se viene otra embarazada. Por supuesto, hemos estado repasando todos los detalles de un parto, de la lactancia y de la crianza natural. Hasta ahí, bueno, asumible. Pero el resto de la mañana ha consistido en ir a librerías de bebés, a tiendas de ropita bebés y la guinda ha sido cuando la mami que le iba a comprar unos zapatitos a una de sus niñas me pregunta qué número le compraría, si el que gasta ahora o uno más. Me he quedado mirándola en plan: ¿en serio? ¿De verdad crees que soy la persona más indicada para hablar de estos temas, para ir a tiendas de bebés y para decidir el número de zapatito de tu niña? Lamentablemente yo no sé cómo de rápido le crece el pie a un bebé porque nunca he tenido uno. Tú que tienes tres probablemente tengas una mejor idea. Por supuesto “mi tema” no ha salido en ningún momento. Será que da mal rollo…sobretodo a mi.

Por supuesto, entiendo que el embarazo y la maternidad tendrán sus pegas y ojalá algún día yo también pueda “sufrirlas” pero la cuestión es si es conmigo, su amiga infértil, con la que tienen que compartirlo. Pienso a veces a qué se debe esta falta de empatía, es egoísmo y no les importa?, es que no saben cuánto sufrimos las que pasamos por aquí?, es que realmente no saben cómo tratar el tema?…No lo sé, pero en este proceso he aprendido a protegerme, en estas situaciones ya no pongo mi sonrisa perfecta. Si pienso que realmente la persona no se está dando cuenta se lo muestro y cuando veo que realmente no quieren darse cuenta simplemente me voy. Lo que no sé es que pasará si alguna vez hay un “después” de este proceso. ¿Dejará mi infertilidad un reguero de amistades acabadas?

Sé perfectamente que, en este momento de mi vida, no soy una persona fácil de tratar. Estoy muy sensible y especialmente las presentes o futuras mamás tienen que andar con pies de plomo. Pero yo creo que hay unos básicos:

  1. Mostrar interés por mi proceso, saber en qué punto estamos y tratar de entender mis ilusiones y mis desilusiones.
  2. No hablar de tu bebé continuamente. Por supuesto que una mami habla y debe hablar de su bebé pero no EXCLUSIVAMENTE. Este es el caso de muchas madres. Así solo se alimenta la idea (equivocada) que tenemos las infértiles de que nuestra vida sin hijos está vacía.
  3. No quejarte de los avatares de embarazo y maternidad. No soy la persona adecuada para ello. Si quieres cambiamos, yo paso a mami y tú a infértil.
  4. Los embarazos ajenos (salvo los de otras compis infértiles que son motivo de fiesta) ya no los celebro. Lo siento, sonará duro pero nos pasa a muchas en esta situación. La noticia de un nuevo embarazo solo nos confirma que la maternidad es algo que siempre les sucede a las demás. Necesitamos un periodo de asimilación para alegrarnos por el embarazo ajeno. Por eso no esperes darme una sorpresa y anunciármelo en una gran quedada delante de todos. Hazlo de una manera más empática, una llamada de teléfono, un mensaje. Cuando haya asimilado la noticia te llamaré alegrándome sinceramente por ti.
  5. Ofréceme cariño, estoy sensible!

 

 

Y vosotras, ¿como habéis gestionado el tema socialmente?