Síntomas de una enfermedad: la infertilidad

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Hoy quería escribir acerca de los síntomas de esta enfermedad que algunas padecemos. Como sucede con otras dolencias, los síntomas no tienen por qué ser iguales para todas y, según la gravedad del caso, pueden tener mayor o menor impacto en la vida de la persona. Os animo a que añadais cualquier síntoma que yo no haya recogido para que todo esto quede bien documentadito y en el futuro otras personas puedan identificar con más facilidad y en fases más tempranas lo que les pasa.

Los primeros síntomas los resumiría en los siguientes:

FASE METODO “DIVER”

  • Reglahisteria: Lagrimeo anormal ante el menor atisbo de regla.
  • Trastorno ciclopolar de la personalidad: Estado de ánimo absolutamente vinculado al ciclo menstrual. Se comienza el ciclo con total abatimiento tras la llegada de la regla (reglahisteria). Según avanzan los días el abatimiento torna excitación que alcanza su máximo con el positivo en el test de ovulación. Ahí empieza la última fase del ciclo con niveles de ansiedad crecientes hasta el día en que hemos fijado para hacernos el test de embarazo pero nos viene la regla. Y vuelta a empezar…
  • SinBoteNoMicción: Incapacidad de orinar si no se tiene a mano un bote en el cual se pueda introducir posteriormente un palito de ovulación. Este síntoma que puede parecer menor convierte las horas de oficina en jornadas eternas.
  • Flujofilia: Necesidad continua de valorar la textura, color, densidad e incluso olor de tu flujo vaginal.
  • Salidismo selectivo:Desenfrenado deseo sexual al contemplar una segunda raya en un palito e incapacidad total de aceptar un NO de tu pareja por respuesta.
  • Muermo auténtico: Abstemia  (de repente la cerveza 0,0% está buenisima o es que todos los días has traido el coche) y, en general, sedentarismo en las dos semanas que siguen a la ovulación.
  • Irritación leve ante embarazo ajeno.

En la mayoria de los casos, la enfermedad revierte en este punto, justo cuando uno de los meses la regla ya no aparece más. A partir de ese momento, la enferma está totalmente curada y tiende, a veces, incluso, a olvidar cómo fueron sus síntomas. No es extraño que estas ex-enfermas terminen aconsejando a otras infértiles que se lo tomen con calma…

Ahora bien, a veces los síntomas no aminoran sino que se agravan. Es en este momento, cuando la enferma recurre a un profesional para comenzar su primer tratamiento. Aquí detectamos otros síntomas si bien algunos de la fase anterior pueden también persistir:

FASE REPRODUCCION ASISTIDA NIVEL USUARIO

  • Médico dependencia: Confianza ciega en el señor@ con bata al otro lado de la mesa. Si ese médico te dice que para quedarte embarazada necesita que cojas tu coche, lo pongas a 140 km/h y lo estampes contra una comisaría, sonreirás y dirás: ¡No hay problema, gracias! Y procederás a ejecutar la orden sin perder un minuto.
  • Agujafobia: En esta fase te parece que lo peor del tratamiento son las veces que te tienes y te tienen que pinchar. JA!
  • Optimismo ingenuo: En general, en esta fase piensas que tu caso va a ser fácil y que, en realidad, has ido al médico porque eres un poco impaciente. En el fondo YO podía haberme quedado embarazada en mi casa porque YO no tengo ningún problema. Cuando oyes historias de infertilidad durante muchos años o incluso procesos de ovodonación o maternidad subrogada tiendes a pensar que tu no lo habrías aguantado.
  • Calendarismo: Te pasas el día calculando fecha probable de punción, transferencia y, por qué no, fecha probable de parto.
  • Impaciencia nerviosa: Si tienes que esperar un mes para empezar el tratamiento te parece el fin del mundo.
  • Irritación ante embarazo natural ajeno. Te duele pero aún mantienes las formas y visitas bebés ajenos con sonrisa fingida.

De nuevo, muchas veces, especialmente si se pilló a tiempo, o si se rezó al santo correcto, se consigue detener la enfermedad en este punto obteniéndose una beta positiva al primer o segundo intento.

Pero, ay cuando no…Ahí ya empiezan los síntomas más serios.

FASE REPRODUCCION ASISTIDA NIVEL PRO

  • Médico obsesión: investigas sobre médicos en internet y generalmente visitas a varios en paralelo. Desconfías de cada cosa que te dicen y después de mucho investigar te parece que sabes tú más de todo que muchos médicos. Conoces un montón de nuevas especialidades médicas : inmunología, endocrinología… y tus amigos te preguntan si te has sacado un módulo de medicina en CCC. Esto desemboca muchas veces en la automedicación compulsiva.
  • Agujarisa: cuando una enfermera que te va a sacar sangre te dice: Tranquila preciosa, solo un pinchacito, le sonries y le dices que pinche todo lo que tenga que pinchar. Será por pinchazos…
  • Boyerismo tripil: Cuando ves a cualquier mujer de edad comprendida entre 15 y 60 años, antes de mirarles a la cara, miras a su tripa. Una vez que verificas que no hay moros en la costa, levantas la mirada y puedes comportarte como una persona normal.
  • Superpoderes: Te parece lo más normal del mundo hacerte una analítica a las 7 de la mañana, trabajar y viajar a valencia a las 4 para volver un par de horas más tarde. So what? Esto se traduce en poca empatía cuando tu compañera te cuenta que no le da tiempo a llevar al niño al cole y trabajar.
  • Anestesia temporal: Ya no tienes tanta prisa por los tratamientos. Ya no es una cuestión de quedarte embarazada este mes sino de quedarte embarazada en tu vida.
  • Obscurantismo: Te encomiendas a todas las “terapias alternativas” a las que ya dediqué una entrada.
  • Móvilinfertilidad: es el momento en que tu móvil se da cuenta que eres infértil. A partir de ese momento el corrector te escribe NK en lugar de NO o TRANSFER en cuanto escribes la TRA de TRABAJO
  • Escepticismo reproductor: no puedes creerte que la gente se embarace. Vamos a ver, con lo díficil que es esto, como va a estar todo el mundo en la calle, en la urbanización y en la oficina embarazada?  Empiezas a sospechar que todo es un montaje y estás en una especie de show de Truman y las embarazadas al llegar a casa se sacan la almohada de la tripa. Ahora cuando una amiga te anuncia un embarazo la miras con cara de: ya, claro…lo que tú digas…Ya no visitas los bebés ajenos, total, ya sabes que son solo actores…

 

En fin, yo de momento me encuentro aquí y no conozco los síntomas de etapas posteriores. Pero quiero pensar que estos síntomas no son solo de infertilidad sino que son nuestros primeros síntomas de una maternidad incipiente que, en nuestro caso, se presentan mucho antes de los nueve meses de embarazo…

 

 

 

 

 

Adios ESMYA, Hola DECAPEPTYL

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Como decía en mi última entrada, el pobre ESMYA no ha dado una voz. Ni un dolorcito de cabeza, ni un solo cambio de humor que achacarle, ni tan siquiera el leve acné que mencionaban algunas. Por no hacer, el pobrecito, ni se ha acercado a mi mioma…

De nuevo, empieza igual la película, Juana, ecógrafo en mano para ver a mi pequeño invasor. Y ahí estaba, redondito e inmutable, midiendo 1 cm tal y como lo habíamos dejado el mes pasado. A partir de ahí la escena se repite. Juana llama a Sara y comienza el brainstorming mientras mi chico (que esta vez me había acompañado en previsión de las malas noticias) y yo miramos de una a otra como en un partido de tenis y tratamos de descifrar un poco el valenciano al que saltan a veces.

¿Conclusiones de oir esa tormenta de ideas?

  • Aunque en histeroscopia pareciera un mioma y aunque no haya crecido nada en dos años, el hecho de que se haya desplazado y las fotos de la resonancia les llevan a pensar que pueda ser un adenomioma. Bajo esta hipótesis el tratamiento es decapeptyl.
  • Por la ubicación del susodicho, no es posible operarlo de forma convencional. Habría que intentarlo con radiofrecuencia que es una técnica aún experimental y no creen que mi útero esté tan mal como para correr ese riesgo.
  • Aunque es un mioma muy pequeño que roza solo levemente el endometrio está situado en la zona donde más implantan los embriones y de ahí la preocupación.

Por tanto, el tratamiento va a ser dos meses de decapeptyl. En agosto tendré que volver a ver si la medicación ha hecho algo de efecto y, si el útero pasa el examen, empezaríamos a preparar el endometrio con Provamés para ir a transferencia (en ciclo sustituido) sobre el 20 de agosto.

¿Parte mala?

  • El mioma no tiene tratamiento por lo que si es la causa de mis problemas de infertilidad, a priori, no tiene solución.
  • El decapeptyl asusta un pelin.
  • Prefería hacer la transferencia en ciclo natural.

¿Parte buena?

  • Ha vuelto a aparecer en escena la palabra transferencia. Hay una posibilidad de que  este verano acabe bien!! (cruzo todo, todo lo cruzable).

Y bueno, a pesar de que salimos de la consulta como si un grupo de porteros de discoteca nos hubiera dado una paliza mientras nos arrasaba un tsunami, hoy lo vamos viendo con otro ánimo. Solo le pedimos al DECAPEPTYL que aunque por fuera sea tan silencioso como su primo lejano ESMYA, por dentro le eche un poco mas de huevos.

 

The long and winding road…

the long and winding road

O como se traduciría al castellano: vaya puta mierda de camino largo…

Pues si, hoy el título de esta canción de Los Beatles describe perfectamente lo que veo si miro hacia atrás pero lo peor es que también se parece a lo que intuyo por delante.

Mañana tengo cita en Valencia para ver si el ESMYA ha asustado lo más mínimo al pequeño mioma. Tengo que agradecerle a la medicación que, mas allá, de engordarme como a un pollo justo ahora que abren las piscinas, no me ha dado mayores efectos secundarios (de momento). Pero lo importante es si ha hecho sus efectos principales. Si se ve algo de reducción supongo que me mandarán seguir al menos un mes más con el mismo tratamiento. Dos meses después, por lo que he leido, habría que hacer una biopsia de endometrio para verificar que su receptividad no se ha alterado. Y si todo estuviera bien y se alinearan todos los astros, al mes siguiente podría ir a transfer. Esto nos sitúa…ni quiero pensar en qué mes nos sitúa, pero este es el mejor de los casos.

En el peor de los casos seguiré teniendo un mierda mioma de 1cm en mi pared anterior del útero rozando la línea endometrial. Entonces, por lo que Juana me dejó entrever en la última consulta, me mandará decapeptil. Según he leido, este tratamiento se toma entre 3-6 meses para que haga efecto (si es que lo hace) y te traslada a la menopausia física y psicológica, situación que me imagino de lo más conveniente para una chica infértil que cuenta cada uno de los óvulos que le quedan.

Y, por último, si nada funciona, supongo que me harían pasar por quirófano. Y allí estaría yo en la camilla, unos cuantos meses y unas cuantas medicaciones después, haciendo lo que podía tener hecho desde el 25 de febrero (día en que me operé).

De ahí esta sensación de no avanzar, de transitar un camino que va en zigzag, para allá y para acá y que marea… La meta sigue ahí pero hay días de curvas tan cerradas que ni la ves y solo te quedan ganas de acordarte de la reconcha de la madre que los parió a todos.