Una puta coma

Por una puta coma. Los número estaban bien. Un 6, un 4 y un 5. Pero la coma estaba colocada en un lugar inadecuado. Podía haber sido 645 y habríamos saltado por los aires. Podía haber sido 64,5 y nos quedaría algo de esperanza. Pero ha sido 6, 45.

De nuevo, por encima de 5 hay que repetir hasta que negativice y seguir con la medicación por protocolo. Porque el embrión ha implantado pero obviamente no ha podido seguir adelante.

Otra vez, otro bioquímico, parecido al natural de abril. Y cuando ya te has mirado todo (útero, coagulación, inmunología…) solo quedan los embris. Y con nuestro historial, no extraña que ese vaya a ser el problema.

Así que aquí estamos, recogiendo nuestros pedacitos, con un dolor físico grande y un dolor aún más grande en el alma.

Gracias a todos por vuestros mensajes. Sé que muchos tenéis vuestras propias luchas y eso no os ha quitado las ganas de desearnos suerte. Este camino es de espinas, ya lo sabemos, pero esperemos que nos lleve a algún sitio, algún día, de alguna forma…

 

Experiencia??

Tras 3 años en el mundo de las FIVs una pensaría que habría aprendido a llevar una betaespera. Al menos, las cosas típicas como que hasta la beta nunca se sabe y que todos los síntomas pueden significar una cosa y la contraria. Pues no…voy a contar mi betaespera según mis búsquedas de internet.

1dp3dt (1 día después de la transferencia): Perdida de células de un embrión tras descongelar.

2dp3dt: Puede implantar un embrion que no descongela bien?

3dp3dt: Tasa de éxito de transferencia de un único embrión día 3.

4dp3dt:Me quedé embarazada con un único embrion!

5dp3dt:Como superar el cuarto fallo de fiv.

6dp3dt: Japón en 20 días. Que ver?

7dp3dt: Chile en 20 días. Que ver?

8dp3dt: Cuando decidir pasar a ovo?

9dp3dt:Dolor de regla en betaespera

10dp3dt:Hambre y náuseas a la vez. Embarazo?

11dp3dt:Lo que no te puedes perder de Japón

12dp3dt: Mismos sintomas con positivo que con negativo

Y así, con días de “si sale bien es un milagro” y otros de “si falla, falló “, aderezados con “no tengo ni idea de por donde tirar ya, me falla la fuerza y “que me entierren viva, es mejor que esto” hemos llegado al día antes de la beta.

Sin embargo, mientras tanto, yo me guardo la esperanza…

Transferencia 3…2…1

Y bien, con una muela de menos y el útero bien arregladito empezamos con los preparativos por si conseguíamos nuestro aprobado en septiembre.

La idea de Juana era transferir tres embriones y, como en Valencia sólo teníamos 1 (Nuevi), decidimos trasladar dos de nuestros embriones de miniFIV,nuestros dos embriones clasificados como A (aún suena a donante de incógnito). Así un día de Julio me desperté con el corazón en la garganta porque, medio en sueños, me había dado cuenta de que los laboratorios de las clínicas suelen cerrar en verano y teníamos que hacer el traslado antes de septiembre con ambos laboratorios abiertos.

Empezó mi ronda de contactos Valencia-Madrid y tras múltiples consentimientos (a estas alturas de la película, ¿qué no voy a consentir yo?) y llamadas de activación, mis embriones, que son ya viajeros como sus papis, salieron rumbo a Valencia. Qué angustia esos días. Me los imaginaba en cualquier furgoneta al sol, o en una oficina de correos donde nadie recuerda entregarlos, en una bici de repartidor…En definitiva, que fue música para mis oídos cuando mi chico, que llevaba tres días viendo mi cara de agorera, me llamó una mañana y me dijo:

Oye, acabo de llamar a Valencia y ya han llegado.

Veranito de desconexión mediante, llegó la fecha de revisión en valencia y con ella el pistoletazo de salida. Prepararíamos endometrio como para la transferencia anterior con 2mg de Provames durante 5 días.

Al cabo de los 5 días volvimos para ver si el endometrio estaba bonito y gordito y al parecer lo estaba. Íbamos a transferencia pero ya no de tres embris. Resulta que el embrión que estaba en Valencia, no estaba en la clínica nueva (Juana se ha trasladado). Por supuesto, mi primer impulso fue decir:

Que se llegue alguien a por él, ¿no?

Pero por lo visto no era tan sencillo. Preveían que hasta octubre o noviembre no podrían traer mi embrión. En fin, qué se le va a hacer…No nos pillan de nuevas las sorpresas así que :Sigue nadando, sigue nadando…

Dos días más tarde ahí estábamos, esperando para hacer, por fin, la transferencia, algo más de un año después de la que nos trajo tan buenos y tan duros momentos.

Pero claro, todo TRA es susceptible de modificarse y según estaba despatarrada en el potro esperando a mis pequeños, vinieron Juana y la embrióloga para decirme que mellizos no iba a tener. Al parecer uno de los dos embriones no había desvitrificado bien, había perdido células y se había fragmentado. El otro, según decían, era espectacular.

Y así es como nuestras probabilidades (que ya sabemos que no sirven absolutamente para nada) fueron bajando de un 50% (transfer de 3) a un 35-40% (transfer de 2) a un 25% en el mejor de los casos con nuestra transfer de uno y un poquito (poquito al que queremos, cuidado).

Y de esa guisa, a empezar la betaespera. Que digo yo que alguna vez podríamos tener una transfer sin sobresaltos y que se pueda empezar con optimismo. Ya sé que luego todo puede pasar, Supercampembri nos lo demostró, agarrándose a pesar de la difícil transferencia, pero ¿y si por una vez todo pintara muy bien de inicio?

En fin, el disgusto de los primeros días se ha ido pasando (cada vez me cae mejor el amigo tiempo) y ahora estamos en una calma chicha, en el ecuador de la betaespera, esperando, por favor, una beta positiva.