Gallina ponedora…o mis ganas de serlo.

Este blog siempre me ha servido para desahogarme, para coger algo de perspectiva con las historias que nos iban pasando, para ordenar mis ideas. La verdad es que ha resultado muy terapéutico para mí, pero, me doy cuenta de que, como blog para que otros lean, es bastante caótico. Así que voy a contar qué estamos haciendo ahora y qué pensamos hoy que haremos en el futuro (esto puede cambiar en cualquier momento) con respecto a nuestro temilla infértil.

Tras el diagnóstico de celiaquía que nos dieron en Octubre, nos recomendaron dejar pasar al menos 3 meses sin comer gluten antes de hacer la siguiente transferencia. Al principio, como cualquier noticia que alarga la espera, fue un jarro de agua fría, pero, como ya tenemos callo en los “cambios de planes”, rapidamente busqué qué hacer en ese tiempo. Y claro, en mi pensamiento infértil un mes es sólo una unidad de tiempo en la que se puede (con suerte) sacar ovocitos. Así que nos pusimos al lío. Decidimos que haríamos tres ciclos de estimulación y que estos serían los últimos. ULTIMOS (da vértigo). A partir de ahí, si no cuajaba, despediríamos a mis ovarios de esta telenovela y pasaríamos a ovodonación con la conciencia tranquila de haberlo intentado hasta la saciedad.

Así llevamos haciendo ciclos desde Noviembre. El primero, ya lo sabéis. Dos ovocitos, solo uno vitrificable. El segundo, un ciclo de los que te devuelven la fé en tu cuerpo, en la medicina y en los pedazo de ciéntificos que inventaron el omifin. Fueron cinco ovocitos, los cinco maduros.

El tercer ciclo, justo a la vuelta de navidad, tenía buena pinta. Muchos folículos antrales para mis estándares!(leáse “muchos folículos antrales” como 6 en total).Mi chico y yo salimos de la segunda eco muertos de risa diciendo “Cuidado!! A ver si hiperestimulo!! Sin embargo, cada folículo estaba haciendo la guerra a su rollo y terminamos con dos folículos dominantes. Al final nos quedaron dos ovocitos vitrificables. Así que, de momento, nuestro recuento de papeletas para el sorteo del bebé es 4 embriones vitrificados + 8 ovocitos.

Y pensareis, ya hemos hecho los tres ciclos…Pues sí, pero 8 ovocitos en alguien de mi edad y con mis antecedentes son tan poquitos…Para tener una oportunidad medianamente decente necesitaría del orden de 20. Obviamente, a mi velocidad de tortuga coja, a ese número no voy a llegar, pero acordé con mi chico hacer otros tres ciclos, osea un total de seis.

Y ahora estamos a punto de terminar el cuarto. Como llevaba muchos ciclos seguidos de omifin y esto puede atrofiar el endometrio, decidimos cambiar de protocolo. Probamos el Microdose Flare up Lupron que básicamente es como un ciclo largo (con Decapeptyl o Procrin para frenar los ovarios) pero en dosis mucho más bajas de agonista y durante menos tiempo. Este protocolo se utiliza en EEUU en baja reserva así que pensé por qué no intentarlo…Pues error. No sé si ha sido el protocolo o es el DHEA o es mi cuerpo que está cansado pero, de nuevo, hay un folículo mucho más grande que los demás que probablemente nos obligue a ir a punción demasiado pronto.

Salimos de consulta arrastrando los pies. Nos hemos dejado un dineral en este ciclo porque utiliza mucha medicación y me he tenido que dar 5 pinchazos al día. Por justicia tendría que haber sido un buen ciclo pero, como dice mi psicóloga, la vida no es justa o injusta, es simplemente vida.

Así que esta soy yo hoy. Un proyecto de gallina ponedora que se alimenta y cuida con el único fin de conseguir huevitos. Muchos huevitos ya sabemos que no van a ser pero, ¿podrían, por favor, ser buenos? Alguno??Pleeeeease!

Por si las moscas repito el llamamiento del año pasado. Alguien me ha vuelto a nominar (GRACIAS!!)para los premios Madresfera 2017 en la categoría de infertilidad. Sigo sin saber si el premio es un bebito pero lo que si sé es que quien ganó el año pasado, tiene ahora un bebé en casa…Coincidencia?!! Dejo el enlace en la parte superior de la página por si alguien quiere ayudarme a averiguarlo…