Todo está como debe

Esta frase de nuestra doctora fue música celestial la semana pasada. Nuestro pequeñ@ late a buena frecuencia y mide lo que debe. Por supuesto el miedo y la incredulidad vienen con nosotros pero cada eco nos permite soñar un poquito más con el “y si esta vez por fin?”. La última, de 8+6, nos dejó con una sonrisa de larga duración.

Basicamente estas semanas han sido felicidad, agradecimiento y en general buen dormir (por primera vez en tanto tiempo no planifico mis siguientes pasos infértiles en la cama). Pero cada vez que se aproxima una eco el panorama va volviéndose algo más angustioso. Sinceramente creo que no se puede esperar nada diferente en una infertil y mucho más en una infertil con un historial como el nuestro.

Estoy llevando una vida muy calmada en lo físico ( doy paseitos pequeños pero poco más) aunque sí estoy yendo a trabajar. Puede parecer poca cosa pero yo hubiera esperado de mi misma estar paralizada en la cama de miedo.

Sigo con mil inyecciones al día (3 concretamente) ya que me pincho la progesterona (Prolutex) dos veces al día (una intramuscular , que me la tiene que poner un enfermero, y la otra subcutánea ). Además tengo mi dosis diaria de heparina que no falte. Sinceramente feliz de pincharme todo esto en lugar de meriofert.

Y bueno, los siguientes pasos son eco este miércoles (ya sería 10+1) y hacerme el test Nace para asegurarnos que el pequeñ@ está genéticamente bien . Son pasos muy muy importantes como podéis imaginar así que esta semana toca temblor de piernas.

Siento no ser mucho más expresiva creo que la entrada ha quedado más bien como un parte informativo. Pero es que no quería dejar más tiempo sin contaros (se que sois lindisimas y muchas estáis pendientes) aunque aun me cuesta verbalizar y conectar del todo con esta nueva (y maravillosa) situación.

Que dure, por favor, que dure.