Nuevas sensaciones

Hace ya semana y media esperábamos para entrar en nuestra ecografía de la semana 12. Eso ya lo habíamos vivido, en 2016, cuando esta consulta se convirtió en el principio de una de las etapas más duras de nuestra vida.

Esta vez, intentando ganar tranquilidad para la eco, nos hicimos el test NACE en semana 10 que nos informó de que nuestro bebé es una niña y que con alta probabilidad NO tiene ninguno de los síndromes que se estudian. Eso fue una gran alegría pero aún había un millón de preocupaciones y de cosas que podían torcerse en esta eco. Pero ninguna lo hizo. TODO lo que se podía ver en la eco estaba COMO DEBÍA. Los médicos me decían que esto es lo que suele pasar, que normalmente las cosas van bien, pero sinceramente con la cantidad de cosas que miran yo no podía dejar de alucinar de que mi niña lo tuviera todo bien. Aún es pronto y lo seguimos sabiendo pero el salir con una buena nota de la eco de la 12 es algo que no habíamos vivido así que se ha desatado la euforia.

Yo intento retener a la gente, a mí, pero no hay manera. Mi madre ya le está haciendo un jerseycito, mi chico ya quiso empezar a pensar nombres y yo la sueño despierta todo el tiempo. Sigo cagada, cómo no, pero es que tenía tantas ganas de vivir esto que no puedo evitar dejarme llevar por la felicidad, por el pensar que esta vez sí.

Hablaba el otro día con una compi de curro que me contaba que en el embarazo se tienen muchos altibajos emocionales. Me decía que ella de pronto se ponía a llorar…yo la miraba como…¿qué? En mí no cabe ahora la pena, ni la queja, para nada. Solo cabe la felicidad y el miedo que, por supuesto, sigue de mi mano. Le explicaba que mi sensación es como si me hubiera tocado el euromillón. Lo he visto en la tele y sé que llevo el número pero aún no lo he cobrado. Entonces estoy totalmente feliz pero con miedo por perder el boleto, porque no haya dinero en la administración para pagarme…en fin que hasta que no tenga el dinero en cuenta no lo voy a poder celebrar a gritos. Y disculpadme por este ejemplo estúpido porque ni 10 euromillones me podrían hacer tan feliz como esta niña.

Así que así estamos, chicas. Me emocionan vuestros comentarios. Muchísimas me habéis acompañado ya en vuestra maternidad y me parece increíblemente bonito que hayáis seguido a mi lado dándome fuerzas a pesar de estar en una etapa totalmente diferente. Otras seguís en la lucha y cuando leáis mi entrada puede que tengáis una sensación agridulce. Es normal, lo he vivido y lo entiendo. Pero yo sigo a este lado apoyándoos, eso siempre.